Me presento a este blog que, a partir de hoy, también será un poco mío. Soy el nuevo hogar de Marina cerca de Via D’azeglio. El señor Maximo Bertola se ha encargado de darme esta decoración tan peculiar:



Le di la bienvenida con un par de cabezazos, pero ya nos llevamos mucho mejor. Las españolas son las encargadas de traer a casa comida de verdad, de la que alimenta.
Ella duerme en la habitación grande y verde decorada, cómo no, con tijera y cartulinas. Es grande pero no queda ni un rincón que no haya llenado ya de ilusión y esperanza verde bióloga. Aquí será donde acoja sus visitas y donde pasará largas horas en invierno.
No sabe la que le espera...




No sé si pensarán que ha sido un truco de Maximo o de verdad han creido que era cierto pero hace unos días llegaron unas chicas españolas que habían estado aquí el año pasado. Vinieron a Parma a verme, a volver a saludar a mis muebles y mis paredes que tantos secretos les guarda. Emocionadísimas por todo lo que habían vivido aquí, igual que vendrán Marina y Elena en un futuro.
En su habitación ya ha habido bastantes cambios.. pero claro, no iba a ser tan fácil, para ver todo esto, la calle, las plazas, la gente, los aperitivos... hay que venir.
No queda otra opción.