¿Qué digo yo ahora del 2010? A pesar de que no cambiaría.. casi nada de mis 21 años 5 meses y 29 días que tengo, me atrevo a resumirlo diciendo que ha sido el mejor de todos los años que he vivido, el más intenso. El más mágico y a la vez físico. En aquella gráfica de mi vida de la que alguna vez he hablado aquí este año, sin duda, sería el punto más alto vivido hasta ahora pero dejando siempre espacio más arriba para lo que me depare el futuro.
Me pongo a ver fotos de este año y me parece increíble la de cosas que he hecho en solo 365 días. He cumplido muchos sueños, por no decir todos los que tenía.
Gente a la que adoro vinieron a Novelda a ser
pajes de sus majestades los Reyes Magos. Hicimos una fiesta
brasileña. ¡Vi
nevar por primera vez en mi vida! Me disfracé de
Mary Poppins y viví momentos en los que un “supercalifragilísticoespialidoso” se quedaba corto y de

manzana, sí sí, de manzana, hecho por nosotras. Escuché “
Me tumbé”. Fuimos a
Mérida para celebrar el cumple de Dani. Pasé unos días divertidísimos rodeada de biólogos en le
chozo de Oli en Villardelrey. Mi
tita demostró que es una campeona. Se bautizó el
niño de nuestros ojos. Fuimos a camping a
Melides casi todos. Celebramos el cumple de mi hermana en la
zona paraiso de Alejandro Sanz. ESTUVE CON
JORGE DREXLER en Cadiz con Raquel ^^, buffffff. Celebramos mi 21 cumpleaños en
Cáceres. Por fin me cogieron como monitora para el
campamento para jóvenes con discapacidad de cruz roja. Pasamos la 14º
Semana Cultural con magia, piraguas, playa, camping y hasta
PLAYBACK. Me fui a
Nerja con Cinta y Soraya, en mi coche, con muchas ganas de reencontrarme con sus playas y

volvimos cargadas de anécdotas que no nos cansamos de repetir en nuestras conversaciones. Hicimos una fiesta
Hawaiiana. Tiraron nuestro
puente de Novelda (esto, obviamente, no fue un sueño cumplido pero es algo que no olvidaré). Llegué a
Parma… y empezó la experiencia más completa y enriquecedora que he tenido hasta ahora. Un imborrable viaje a
Bélgica y pasar la Navidad en
casa.
Todo esto con el apoyo de mi familia, con la sonrisa de satisfacción en sus caras y con mis amigos que escuchan mis historias sin cansarse. He conocido a mucha gente que sé que no olvidaré nunca.
Ha sido un año intenso lleno de sensaciones, un año Manuel... digo... un año diez.
Medio año en Italia y otra mitad en España. Único.